Resumen:
El envejecimiento poblacional constituye uno de los grandes desafíos de las sociedades contemporáneas. En Argentina, el 11,8% de la población supera los 65 años, porcentaje que ha crecido alrededor de un 5% en los últimos cincuenta años (INDEC, 2022). Este escenario nos interpela a repensar los modelos habitacionales destinados a los adultos mayores, ya que las alternativas tradicionales resultan insuficientes frente a las necesidades actuales.
Actualmente, las opciones se han reducido a dos categorías: la permanencia en la vivienda propia o familiar —que muchas veces presenta limitaciones en términos de accesibilidad y adaptación espacial— o bien el ingreso a instituciones geriátricas que priorizan los cuidados médicos por sobre el desarrollo individual (Cruz Roja Argentina, 2024). Sin embargo, estas modalidades no logran dar respuesta a la demanda de entornos que promuevan simultáneamente la autonomía, el confort y la socialización entre pares.
En este contexto, surge la necesidad de explorar propuestas intermedias que posibiliten un envejecimiento activo y digno, favoreciendo la independencia y reduciendo la dependencia excesiva de los adultos mayores en fármacos o rutinas institucionales rígidas. Este informe se enmarca dentro de esa búsqueda, con el objetivo de sentar las bases para un modelo residencial que incorpore el diseño de interiores como herramienta para mejorar la calidad de vida en la vejez.
Studio ROAM Design - TIF - UADE 2025
Problemática
La falta de espacios adaptados a las necesidades de las personas mayores autónomas, que lleva a una dinámica de vida regulada, dependiente y con pérdida progresiva de la identidad.
Actualmente, la mayoría de las residencias para adultos reproducen esquemas institucionales que limitan la autonomía de las personas mayores. Dichas dinámicas se centran en lo médico-asistencial (Candela et al. 2021).
Esta falta de espacios adaptados impacta directamente en el bienestar emocional,
acelerando procesos en el deterioro cognitivo y físico, dando paso al uso de fármacos para disminuir síntomas de ansiedad, estrés o depresión (Evans, S., & Vallelly, S. 2007).
Debido a esto vemos imperativo replantear los modelos habitacionales actuales destinados al adulto mayor. Diseñando experiencias que contemplen la accesibilidad, el confort y la interacción con el entorno. Lo cual nos ayudará a preservar la autonomía, la autoestima y el bienestar integral durante la vejez (Verbeek et al., 2009).
Con este proyecto buscamos darle importancia al diseño de interiores como una herramienta capaz de generar entornos que favorezcan la socialización, el contacto entre pares y la conexión con la naturaleza. Analizaremos cómo la calidad del espacio que se habita influye directamente en la salud física, emocional y cognitiva de las personas adultas.