Resumen:
Aborda el papel de la identidad como un proceso dinámico y en constante reconstrucción a lo largo del ciclo vital. Desde una perspectiva interdisciplinaria que articula aportes de la psicología del desarrollo, la gerontología y las ciencias sociales, la obra analiza cómo la flexibilidad identitaria constituye un recurso clave para enfrentar transiciones, crisis y cambios vitales, tanto normativos como inesperados. La autora examina los mecanismos mediante los cuales las personas integran experiencias, resignifican su historia personal y sostienen un sentido de continuidad y coherencia del yo, aun en contextos de vulnerabilidad. Se enfatiza la función protectora de la identidad flexible frente a situaciones de pérdida, envejecimiento, transformaciones sociales y desafíos subjetivos contemporáneos. El libro ofrece marcos conceptuales y reflexiones teóricas de utilidad para profesionales e investigadores interesados en el bienestar psicológico, la salud mental y el desarrollo humano a lo largo de toda la vida.